+ Prácticas de balance

Sabemos que hay diferentes pilares para una vida saludable y queremos dejarte algunos consejos para ayudar en la transformación personal de quienes quieren restaurar la vitalidad y optimizar su calidad de vida.

 

Los tónicos herbales pueden potencializar la salud y energía de nuestro cuerpo, pero no reemplazan el efecto de una dieta balanceada. Preferiblemente debemos tener una base de alimentos frescos, locales y de ser posible orgánicos, que contengan alta densidad nutricional y compuestos medicinales y evitar los "alimentos" procesados vacíos de nutrientes y con grandes cantidades de aditivos y preservantes perjudiciales para el cuerpo. Desde el punto de vista oriental, se debe alimentar los 5 Elementos por medio de los 5 sabores y consumir variedad de colores en nuestros platos. De esta manera diversificamos nuestra ingesta de fitonutrientes para un óptimo desempeño del cuerpo. Cabe destacar procurar una correcta hidratación, crucial para la movilización de nutrientes y eliminación de desechos.


Nada hará por nosotros lo que el movimiento hace. En el ejercicio físico nuestro cuerpo y todas nuestras células se activan en respuesta de este estímulo vital, mejorando la circulación, utilización de energía y tasa metabólica, oxigenación general y activando nuestro sistema linfático. Por medio del entrenamiento físico se hace fluir la energía vital y se tonifica una estructura musculo-esqueletica robusta, estable y fluida que apoyara también los sistemas internos.


En la meditación se encuentra una de las mayores medicinas para el cuerpo. Por medio de ésta podemos llegar a darnos cuenta de ciertos patrones en nuestras vidas que están creando imbalances en nuestra psique y consecuentemente en nuestra salud corporal. Liberar emociones reprimidas, apegos, resentimientos o cualquier situación que no nutra nuestra vida espiritual nos aliviará profundamente en múltiples aspectos.

La naturaleza y sus elementos son de gran valor para nuestras vidas por la innata afinidad y conexión natural de la biología humana con el ecosistema de la tierra. Los ambientes naturales están altamente cargados de elementos volátiles orgánicos y de iones negativos los cuales tienen múltiples efectos positivos sobre la bioquímica del cuerpo -reduciendo la sobrecarga de radiación electromagnética de la ciudad, procesos inflamatorios y mejorando el sistema inmunológico-. Vivir más al aire libre reduce el estrés, mejora el ánimo, aumenta la oxigenación y además nos expone al sol y su efecto epigenético positivo a causa de la producción de vitamina D3 y efectos en la expresión genética.

Las terapias orientales siguen la norma de restablecer la armonía natural del cuerpo. La acupuntura, las ventosas, masaje tui na o la moxibustión buscan equilibrar la energía interna, remover bloqueos y promover el correcto flujo de energía a través de los meridianos. Igualmente las artes marciales como el Kung-Fu o Qi-Kung buscan desarrollar el mismo equilibrio por medio del movimiento y la correcta respiración junto al valor de la auto-disciplina y poder de voluntad.

Por último pero no menos importante tenemos que aprender a respetar el ciclo natural de nuestro cuerpo, no se puede ejercer de manera excedida la capacidad funcional sin balancear propiamente un proceso de regeneración como lo es el correcto descanso y sueño profundo. En algunos casos debido a la alta demanda del estilo de vida moderno y excesos del mismo se drena gradualmente nuestra energía profunda (Jing) provocando fatiga crónica a mediana edad, lo cual se puede evitar haciendo un uso razonable de los tiempos, limitando el estrés laboral -y personal- y dedicando espacios para la relajación.